Ocho artistas de ciencia ficción que deberías conocer

La semana pasada os presentamos algunos de los mejores ilustradores de fantasía en activo y esta semana completamos la selección con otro tantos artistas que, si bien muchos han ilustrado impresionantes mundos de fantasía, en esta ocasión destacamos por sus creaciones en el campo de la ciencia ficción. Ocho son los ilustradores, diseñadores y pintores que os traemos y que harán las delicias de los fans de Heinlein, Arthur C. Clarke, Asimov y compañía.


Marta Nael, Daisy – Agents of Mayhem. Fuente: Marta Nael Art.

Desde bien pequeña Marta Nael sabía que quería dedicarse a la ilustración: con solo cinco años empezó a dibujar y no ha parado desde entonces. Tras pasar por alguna academia de dibujo en su infancia, cursar el Bachillerato Artístico y graduarse en Bellas Artes, ha terminado trabajando para desarrolladoras de videojuegos como Blizzard o Deep Silver. La ilustradora y artista conceptual española, además de realizar tutoriales y haber dado numerosas conferencias, también se ha encargado de portadas de libros y de discos. Su estilo, muy inspirado por las pinceladas sueltas de Sorolla o Turner, es un juego de luces y colores al que a menudo ella se ha referido como «impresionismo digital», un soplo de aire fresco con sabor a neón que le sienta tan bien a la fantasía warcraftesca como a la ciencia ficción o al noir.

Stephan Martiniere, Ready Player One. Fuente: Stephan Martiniere.

Creció rodeado de cómics y ese era el mundo al que quería dedicarse, pero la cosa no quedó ahí, porque Stephan Martiniere ha desarrollado su evocador arte en libros, películas, juegos e incluso parques temáticos. Este artista francés lleva décadas transportándonos a sorprendentes mundos de ciencia ficción y de fantasía que le han valido no pocos premios y que desprenden un talento y una imaginación sin parangón. Mezclando influencias americanas, europeas y japonesas, su eclecticismo le permite cambiar del realismo al estilo cartoon sin pestañear, y para la posteridad nos ha dejado desde cartas de Magic hasta arte conceptual de Guardianes de la Galaxia (James Gunn, 2014), Star Wars o Ready Player One (Steven Spielberg, 2018).

Arik Roper, Dopesmoker cover art print. Fuente: Arik Roper.

Más conocido por la icónica portada de la edición de 2012 del disco Dopesmoker (2003), el clásico de la legendaria banda de doomstoner Sleep, Arik Roper, que también ha trabajado para agencias de publicidad, libros, revistas y videojuegos, ha desempeñado su papel como ilustrador de ciencia ficción y fantasía con muchos otros pesos pesados del rock y del metal como Weedeater, Om, High on Fire, Howlin’ Rain o Earth haciendo diseños de camisetas, carteles, portadas, etc. Este imaginativo y melómano artista de Nueva York encuentra inspiración tanto en Ralph Bakshi o Robert Crumb como en la mitología, la religión o la psicología para brindarnos inefables sensaciones con sus psicodélicas imágenes de ambientes naturales y seres tuskenescos en universos únicos.

Syd Mead, Blade Runner 2019 Design 04. Fuente: Official Syd Mead Website 2019.

La particular visión de futuro de Syd Mead lo ha situado como uno de los más prestigiosos artistas de ciencia ficción vivos. Sin él no habríamos tenido, entre otras cosas, los diseños de los vehículos y edificios de Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Además, Tron (Steven Lisberger, 1982), Star Trek: la película (Robert Wise, 1979) o Aliens: El regreso (James Cameron, 1986) deben parte de su estatus al «artista que ilustra el futuro», así ha sido calificada esta mente prodigiosa que ha diseñado, sobre todo, medios de transporte reales y ficticios desde que dejó Ford Motor Company hace prácticamente medio siglo. Su obra, en la que las ideas futuristas inundan lo cotidiano, destaca por esa atención al detalle tanto en abrumadores espacios interiores como en exteriores y ha sido de gran inspiración visual para, por ejemplo, la saga de videojuegos Mass Effect (BioWare).

Vincent Di Fate, The Outer Reach. Fuente: Vincent Di Fate.

Desde finales de los 60 lleva Vincent Di Fate, profesor en la Fashion Institute of Technology (SUNY), siendo uno de los grandes de la ciencia ficción; así lo avalan y confirman varios premios y su inclusión en El Salón de la Fama de la Ciencia Ficción, entre otros honores. Y es que el estadounidense ha conquistado el universo con sus poderosos cuadros de elegantes pinceladas que han ido a parar a portadas de libros de IBM, National Geographic o la NASA. Su deslumbrante y preciso estilo, con el que también ha demostrado desenvolverse sin problemas en la fantasía, captura a la perfección el espíritu de la terrorífica ciencia ficción americana de los años 50 de películas como La mujer y el monstruo (Jack Arnold, 1954) o Planeta prohibido (Fred M. Wilcox, 1956), para la que pintó un increíble cartel en 1979.

Chris Foss, Spice Container. Fuente: Chris Foss.

Las enormes y coloridas naves espaciales rara vez dejan lugar a las figuras humanas en el innovador arte de Chris Foss, una obra llena de sugerentes mundos salidos de la mente de su autor –más devoto de su propia imaginación que de la ciencia ficción–, donde la arquitectura brutalista inunda el vasto paisaje sideral. El artista británico ha trabajado en el diseño de películas como Flash Gordon (Mike Hodges, 1980), A. I. Inteligencia artificial (Steven Spielberg, 2001) o Guardianes de la Galaxia (James Gunn, 2014), pero ha sido en la literatura donde su talento ha despegado plenamente, pues a lo largo de cuatro décadas ha creado cientos de diseños de portadas de libros para una nutrida lista de autores que incluye a Isaac Asimov, Arthur C. Clarke o Philip K. Dick. Casi nada.

Simon Stålenhag, Boombox. Fuente: Simon Stålenhag Art Gallery.

Las megaestructuras, los robots gigantes e incluso los dinosaurios confluyen con elementos típicos de Suecia en las distopías de Simon Stålenhag, el músico y diseñador holmiense que combina la ciencia ficción con temáticas de su infancia partiendo muchas veces de imágenes tomadas con su cámara y casi siempre bañadas por ese tono azulado tan melancólico. Sus futuristas mundos alternativos han acabado convirtiéndose en libros de arte narrativo y en juegos de rol, y también se espera ver alguna que otra adaptación audiovisual basada en su obra. Además, algunas imágenes del arte conceptual de No Man’s Sky (Hello Games, 2016) fueron hechas por Simon. La inmersiva atmósfera de los cuadros de este autor hará que los fanáticos de series como Stranger Things (Ross Duffer y Matt Duffer, 2016) o videojuegos como Half-Life 2 (Valve, 2004) se sientan en estos desolados parajes como en su propia casa.

Tim White, The Krugg Syndrome. Fuente: Graphicine.

Formado en el Medway College of Design, Tim White trabajó en varias agencias de publicidad hasta que en 1974 recibió su primer encargo para ilustrar la portada de un libro, The Other Side of the Sky (Arthur C. Clarke, 1958). Desde entonces, este pintor británico ha hecho cubiertas de libros para Robert A. Heinlein, Frank Herbert o H. P. Lovecraft, entre otros, y además se ha encargado de diseñar la joyería que complementa algunos de sus cuadros. Nominado seis veces consecutivas al Premio BSFA a la mejor ilustración, honor que obtuvo en 1982, White presenta un detallado y realista estilo de inusuales perspectivas y luminosos paisajes que resaltan su inmensa imaginación. Un artista tan influyente como el mencionado Chris Foss, pero relativamente inactivo, por desgracia.

 

Por Marcos Jiménez Lobera

Imagen destacada: IMDb

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