Café con Ana Segura

Hoy entrevistamos a Ana Segura (Jaca, 1971), directora y presentadora de La Torre de Babel, el novedoso programa cultural de Aragón Radio que se emite de lunes a viernes, a las 21:30 h.

Pero además de dirigir este espacio, Ana Segura es coordinadora de Programas de Aragón Radio y profesora en el Grado en Periodismo de la Universidad de Zaragoza, lo cual le ha motivado a valorar el universo de la cultura no solo desde el ámbito creativo, sino también organizativo y puramente institucional.


Destacada_Ana_Segura

Con un interés especial en la actividad cultural aragonesa, el programa mira también fuera de las fronteras de la comunidad en busca de nuevas tendencias y propuestas culturales

¿Cómo surgió el proyecto de La Torre de Babel?

Surgió gracias al director de Aragón Radio, Pepe Quílez, quien entendió que debía hacerse una renovación de parrilla e incluir dos nuevos programas: uno dedicado exclusivamente a la ciencia y tecnología, y otro dedicado exclusivamente a la cultura. Es cierto que tenemos mucha carga cultural en todos los programas informativos de la radio. Hay programas, como El Tranvía Verde, que incluyen contenidos culturales etnográficos, un programa de música clásica y, hasta el año pasado, Sergio del Molino e Iguázel Elhombre presentaban un espacio dedicado a la literatura. No obstante, consideramos que era necesario mantener un programa diario que tratara de acoger todos los contenidos culturales.

¿Qué novedades crees que aporta con respecto al resto de programas culturales?

En lo que se refiere a la radio española, programas de cultura hay pocos. Con La Torre de Babel pretendemos reunir todos los lenguajes de la cultura; no solo los rostros obvios (pintores, escritores, músicos…), sino también la parte que se entiende menos, desde galeristas y editores hasta la investigación académica que se realiza en las universidades. En definitiva, entendíamos que debía ser un programa muy amplio donde cupiera absolutamente todo. Mi idea era romper moldes, crear poco a poco un producto personal en el cual las personas se sintieran a gusto.

¿Crees que puede llegar a representar uno de los cimientos mediáticos para las nuevas generaciones de la cultura?

Tenemos la ilusión y vamos a intentarlo. Nos interesa que venga gente que está empezando y nuestro objetivo es crear un punto de encuentro para todo el mundo; es decir, que todo aquel que tenga algo que contar no dude en llamarnos. Por otro lado, me resulta muy interesante el tema de los podcasts y la posibilidad de que los programas tengan una segunda, tercera o incluso cuarta vida.

¿La Torre de Babel se hallará siempre en construcción?, ¿alcanzará el cielo y límite de la temática cultural?

En absoluto. Creo que construimos y deconstruimos la torre cada día. Yo misma voy aprendiendo a diario y una de las cosas que más me gusta de este proyecto es toda la gente que estoy conociendo y que me permite pensar nuevas ideas. De hecho, el propio programa carece de un esquema fijo.

Por lo que veo, concibes el programa como una ventana.

O como una plaza donde todo convive.

Me resulta curiosa esa comparación, ya que la Torre de Babel en términos bíblicos es el paradigma de la confusión. ¿Crees que la cultura nace de la confusión?

Creo que la cultura nace de la confusión personal. Una búsqueda que, a veces, confluye con la búsqueda de otras personas, dando lugar a proyectos comunes. Precisamente en esa diferencia de lenguas, en esa disparidad, es donde está lo interesante. La Torre de Babel abre sus puertas a aquellas personas que no aparecen habitualmente en los medios y que pueden aportar cosas distintas. Independientemente de recibir a figuras con cierto reconocimiento, hecho que es siempre un placer, el gran reto del programa es dar a conocer gente a la cual, de otra manera, no tendríamos acceso.

Como dice Antonio Gamoneda: «El recuerdo habita en el olvido y el olvido perfecciona el recuerdo». De las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, la única que permanece es la Gran Pirámide de Guiza. Babel es todavía un misterio y continúa olvidada en las arenas del tiempo. Considero positivo ese halo de misterio que envuelve la torre. No es algo visible que pueda perfilarse como en el caso de la pirámide.

Sin ninguna duda. Como he dicho antes, yo misma, mis compañeros de producción y los técnicos vamos aprendiendo todos los días. Ahora, por ejemplo, estoy pensando en hacer un programa temático sobre la crítica; cómo alguien se enfrenta a la crítica de un trabajo que no es suyo, haciéndola pública. Pienso en la crítica literaria, artística, musical… Esto es como una caja de alfileres, coges uno y van saliendo otros. Cuanto más exploro el territorio cultural, más novedades encuentro. La torre se construye en base a las preguntas que nos hacemos, y somos una fuente inagotable de preguntas.

 

Por Javier Fajarnés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current month ye@r day *