Sergio Navarro: «Se necesita afianzar al lector, fidelizarlo, y para eso la Feria del Libro es fundamental»

El próximo miércoles 31 de mayo arranca la Feria del Libro de Zaragoza 2017, y lo hace llena de novedades. La más importante: su traslado de la plaza Aragón a la plaza del Pilar. Hasta el domingo 4 de junio, además de las habituales firmas de libros, actividades infantiles, talleres y mesas redondas, la feria contará con un escenario principal en el que habrá animación y actuaciones musicales. Esta nueva edición de la feria promete ser una apuesta fuerte por conquistar a todos los zaragozanos y, por ello, a escasos días de arrancar, hemos conversado con Sergio Navarro (Anorak Ediciones), presidente de la Comisión Permanente del LIbro de Zaragoza (COPELI), organizadora de la feria, y de la Asociación de Editores de Aragón. Optimista, incansable y apasionado por su trabajo, nos da un buen puñado de motivos por los que ningún maño debería perderse este evento.


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Sergio Navarro: «A partir del miércoles la plaza del Pilar va a abrir una caja de bombones, en la que cada día va a haber una sorpresa».

—Este año, la Feria del Libro de Zaragoza presenta dos novedades importantes, su localización y su duración. ¿Por qué este cambio?

Entendíamos que la feria, tal y como estaba constituida, no concitaba la atención de los ciudadanos y, sobre todo, no lográbamos enamorar al ciudadano medio. Entonces, para comenzar este nuevo proyecto, lo rearmamos y lo revestimos. Pensamos en un lugar que nos enamorase a todos, que fuese céntrico, y al que todo el mundo supiese llegar. Y todo el mundo sabe llegar a la plaza del Pilar…

En cuanto a la duración, los libreros, como he defendido siempre, tienen una tienda abierta los 365 días del año, y necesitan conciliar su tienda física con la atención a su caseta. Hemos llegado a un acuerdo de reducir los días de feria. De hecho, esa ha sido una de las señales de crecimiento en cuestión de expositores.

—Además, se han planteado muchas actividades nuevas, ¿de qué manera se pretende llegar a los lectores zaragozanos?

Primero, estamos convirtiendo en protagonistas a los autores locales. Les hemos invitado a posar para el fotógrafo Marcos Cebrián, y esas fotografías las vamos a viralizar a través de redes sociales. Con ellas compondremos un cartel promocional titulado «Protagonistas», porque creemos de verdad que arrastran a muchísimo público. De hecho, los grandes superventas son los autores de nuestra tierra. Que luego, lógicamente, luchan con primeros espadas como Luz Gabás, Javier Cercas, o Fernando Aramburu, que supongo que se convertirá en uno de los superventas de esta feria.

La feria tiene una connotación mercantil que hemos logrado rebasar con actividades gratuitas para el ciudadano. Hemos programado mesas redondas potentísimas, actividades infantiles, y hemos sacado un sello de correos oficial, para no olvidarnos de aquellos que fueron importantes en las letras aragonesas, como Ildefonso Manuel Gil. Incluso, nos hemos permitido la licencia de crear nuestra propia fiesta en el IAACC Pablo Serrano. Hemos trabajado muchísimo, con señales de agotamiento, pero estamos muy felices, porque hemos tratado de hacer la mejor de las ferias posible.

—Y otra de esas novedades es el escenario «El jardín de los editores», ¿en qué va a consistir?

Es un sueño que por fin hemos conseguido llevar a cabo. A través de él, pasarán cada tarde de la feria, y las mañanas del fin de semana, todos los editores aragoneses acompañados de sus autores, para dar a conocer sus obras. Obras que quizá se han presentado a lo largo del curso en librerías, pero a las cuales queremos concederles una segunda vida. Para hacer esto, necesitábamos un espacio bonito donde nos sintiéramos cómodos, y qué mejor que fuera un jardín.

—¿Crees que el público zaragozano es más duro que el de otras ciudades del panorama nacional?

No, en absoluto. Si el ciudadano hasta ahora no venía en masa, como nosotros pretendíamos, era porque la feria no le resultaba atractiva. La culpa era nuestra. Lo que hemos tenido que someter a debate es cómo enamorar al zaragozano para acercarlo a los libros, a interesarse por lo que publicamos los editores aragoneses, o para descubrir nuevas librerías que hasta ahora no sabían que existían. Para eso es fundamental la feria: para visibilizar a los libreros y para que el ciudadano conozca lo que hacen los editores.

—¿Qué firmas de autores o presentaciones no nos podemos perder este año?

Creo que la de Aitor Saraiba es una de ellas; es un tipo dotado de una sensibilidad muy especial, y que tiene una legión de fans en toda España. Además, Javier Cercas firmará ejemplares de su última novela, El monarca de las sombras, Fernando Aramburu traerá Patria bajo el brazo —supongo que ya habrá gente en la plaza del Pilar aguardando su llegada—, y también vendrá Juan Pablo Villalobos, premio Anagrama. Por supuesto, estará Ana Alcolea como pregonera, que además acaba de sacar Postales coloreadas con la editorial Contraseña; también creo que será una de las estrellas de la feria. En cuanto a autores locales, más de veinte editoriales aragonesas estamos presentes en la feria. En total, solo los editores aragoneses, hemos aportado un total de cien autores, lo cual es una barbaridad. Ahí ya no me atrevo a subrayar un nombre en detrimento de otro.

—Otra de las actividades clásicas de la feria es la animación a la lectura para los más pequeños, ¿crees que es el germen del buen lector?

Yo soy padre, y creo que los padres tenemos la obligación moral de sembrar. Sembrar con el ejemplo, no con la obligación. Pero sí que es verdad que, al niño al que enganchas a la lectura, es un lector para toda la vida.

Este año va a haber una caseta dedicada a los más pequeños que será la más grande de toda la Feria del Libro, que estará abierta y no tendrá mostrador. En ella, se van a desarrollar talleres de dibujo, cuentacuentos, y un montón de sorpresas para las cuales lo que prefiero es invitar a la gente a que se deje caer por la feria cualquier tarde o las mañanas del fin de semana. Siempre va a haber algo y, además, subrayo, las actividades son siempre gratuitas.

Cartel oficial Feria del Libro de Zaragoza 2017

El cartel de la Feria del Libro de Zaragoza 2017 ha sido realizado por Javier Sáez Castán, Premio Nacional de Ilustración.

—Todavía hoy muchos zaragozanos confunden el Día del Libro o la Feria del Libro Antiguo con la Feria del Libro, ¿crees que la difusión de la feria es todavía una asignatura pendiente?

Sí, hemos reflexionado sobre ello y, de hecho, este lunes hemos convocado un encuentro con booktubers e instagramers. Porque hay un público que nos sigue masivamente a través de suplementos de prensa, televisión, etc., pero hay gente joven que no conoce la feria. La culpa no es suya, sino nuestra. Queremos llegar a ellos a través de las redes sociales y hemos celebrado un encuentro para explicarles las bondades de la feria. Este es un primer paso, esperamos mejorar, pero creo que lo hemos tenido muy claro: hay que enamorar a la gente más allá del Día de Libro.

—El Día del Libro, que funciona fenomenal, está demasiado cerca de la feria, y algunos consideran que quizá Zaragoza no dé de sí para dos eventos similares tan cercanos. ¿Qué opinas al respecto?

También hemos debatido mucho sobre esto. Se barajó incluso la posibilidad de trasladar la feria al otoño. No hemos encontrado un entorno que nos garantizara buen tiempo, o hacerlo a cubierto con las dimensiones que necesitábamos. Yo creo que en primavera te enamoras de la mujer de tu vida, sales con tus amigos a las terrazas, y es el momento adecuado para celebrar una feria. Y ahí radica nuestro reto: lograr que el zaragozano, con independencia del 23 de abril, acuda también a nuestra feria. Además, el ritmo de la feria mucho más tranquilo que el del Día del Libro, y eso creo que nos ayudará a conversar con los lectores, por ejemplo.

—COPELI agrupa a libreros, editores, distribuidores y grandes superficies —muchas veces con necesidades y problemáticas enfrentadas—, ¿cómo se logra el entendimiento?

Pues a base de diálogo, diálogo, diálogo y discusiones, porque las ha habido, y bizantinas. Pero en la rueda de prensa del viernes 26 de mayo sobre la Feria del Libro hablé de unidad, y sigo defendiendo esa palabra. Hemos logrado ponernos de acuerdo, entender las necesidades de unos y de otros, empatizar, y saber que juntos nos va a ir mucho mejor que separados. Quien en el futuro esté al frente de COPELI o de la Asociación de Editores de Aragón, creo que tiene que seguir la filosofía de entendimiento, a pesar de la divergencia. Nos necesitamos unos a otros: los libreros no podrían vivir sin nuestros libros y las editoriales no podrían vender si los libreros no los venden. Necesitamos ir todos de la mano y mostrarnos como un bloque, como lo que somos.

—Y como presidente de la Asociación Editores de Aragón, ¿cómo valoras la situación del mundo editorial en nuestra comunidad?

El 23 de abril distorsiona mucho la realidad, porque sufrimos todos en general un ataque de euforia. Hemos vuelto a ver una brizna de luz. También es cierto que hay administraciones, como el Gobierno de Aragón, que nos han ayudado de una manera real, tangible, con ayudas económicas brutales que agradecemos mucho, o el Ayuntamiento de Zaragoza, que ha abierto una mesa del libro, en la cual también ofrece ayudas económicas a proyectos muy definidos. Hemos visto que el ciudadano vuelve a recuperar la alegría de ojear nuestros libros, descubrirlos y, sobre todo, comprarlos. Con lo cual estamos en un momento de esperanza. Hemos pasado unos años muy malos. Hemos pasado hambre, miserias, y se nos rompían los jerséis por las costuras. Y hemos vuelto a recuperar la alegría de vivir.

—¿Crees que la feria juega un importante papel de visualización de las editoriales?

Para nosotros es fundamental. Yo querría una feria de un mes. Una feria larga es preferible a una corta, porque es un escaparate inimaginable. Hay mucha gente que igual no conoce nuestros libros durante el año, o que no entra en una librería. Sin embargo, con la Feria del Libro, pasan y « picotean». Para nosotros, eso es un privilegio. Además, hay que ser muy honesto, no se puede engañar al lector. Hay que hacer el mejor de los libros posibles, y ofrecerle una obra que pueda encajar con su filosofía o con su manera de vivir la vida. Se necesita afianzar al lector, fidelizarlo, y para eso la Feria del Libro es fundamental. En ella conocen a los editores, y pierden el miedo.

—Por último, ¿cómo animarías a los zaragozanos para que se acerquen este año a la feria?

Yo les diría que a partir del miércoles la plaza del Pilar va a abrir una caja de bombones, en la que cada día va a haber una sorpresa. Ni siquiera es necesario abrir el programa, porque en todo momento va a haber un acto, o incluso dos solapados. Van a encontrarse a escritores famosísimos, y a otros que no conocen —quizá alguno de ellos es su vecino de arriba y resulta que lo no sabían—. Va a haber animación, conciertos, dibujantes dibujando la feria, se va a celebrar un día del cómic, que es un noble arte a la cual hemos dado el prestigio y el espacio que merece. Va a haber muchísimas firmas. Va a ser una gran fiesta. Y los que organizamos todo esto estamos contentísimos.

 

Por Adrián Martínez Moliné

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