Café con Omar Fonollosa

Omar Fonollosa (Zaragoza, 2000) es estudiante de Filología Hispánica. Siendo muy pequeño comenzó a escribir poesía como entretenimiento y ahora, con tan solo diecinueve años, ha publicado su primer poemario, Desde la más estricta soledad, que ha recibido excelentes críticas por parte de autoras tan reconocidas como Ana Alcolea, Patricia Esteban Erlés e Irene Vallejo. Omar tiene claro que no va a dejar de escribir ni de cuidar la palabra con la importancia que merece.


Fuente: Omar Fonollosa.

¿Cuándo comenzaste a escribir?

A los diez años mi padre puso un disco de Joaquín Sabina en el coche. Sonó la canción Ruido. Hasta entonces no conocía a Sabina y quedé impactado por sus letras, no eran como las del resto de cantantes. Llegué a casa, imprimí la letra de la canción, la analicé durante días, exhaustivamente, y desde entonces empecé a escribir sonetos para intentar asemejarme al maestro. Siempre he concebido la escritura de sonetos como un entretenimiento. Posteriormente, a los doce o trece años conocí la poesía de verso libre y desde entonces —sin abandonar el soneto— la utilizo como vía de escape.

¿Cuáles son tus referentes?

Joaquín Sabina, el primero, mi matriz. Siempre me ha gustado leer y cuando comencé con el verso libre conocí a los grandes poetas amigos de Sabina como Luis García Montero, Benjamín Prado, Ángel González, la novelista Almudena Grandes. Siempre he leído a Ana Alcolea y tuve la suerte de que me acompañara en la primera presentación de mi poemario. De ámbito internacional leo mucho a Benedetti, Emily Dickinson, Walt Withman, Alejandra Pizarnik… El género canción para mí tiene una importancia tremenda y de él destaco también al ínclito Javier Krahe, Rozalen, Bob Dylan.

¿Piensas que la poesía goza de buena salud hoy en día?

La poesía siempre ha estado condenada a soportar el peso del polvo en los anaqueles olvidados de las librerías. Desafortunadamente, en la España actual la lectura ha pasado a ocupar las últimas posiciones en la clasificación de lo importante para la mayoría de personas. La poesía todavía interesa menos que la novela, pero muchos poemas son novelas de diez o doce versos. La poesía es necesaria porque todos nos emocionamos y verse reflejado en unos versos es lo más escalofriante y reconfortante que existe.

Omar Fonollosa ha debutado con su poemario Desde la más estricta soledad. Fuente: Omar Fonollosa.

Has debutado con un poemario titulado Desde la más estricta soledad. ¿Qué destacas de él?

Es una recopilación de poemas escritos hasta mis diecisiete años, la mayoría en verso libre, aunque también hay un par de sonetos. Pretendo hacer caso a Gracián en aquello de «lo bueno, si breve, dos veces bueno» intentando escribir en un par de versos un sentimiento entero. En otras ocasiones me puede la pasión por la escritura y disfruto escribiendo historias dentro de poemas más extensos.

¿Te has planteado escribir otros géneros o la poesía es tu única pasión?

Escribo otros géneros. Me fascina crear personajes y ver cómo reaccionan a las adversidades e inventar historias. Hay mucho de autobiográfico en la ficción. La poesía es donde más cómodo me encuentro, el terreno que más he explorado y el único que necesito como desahogo. Escribo contra el mundo y los espejos porque no puedo dejar de hacerlo.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere iniciarse en el mundo de la poesía?

Quiero recordar, si la memoria no me falla, que Hemingway fue el autor de un maravilloso decálogo del escritor. Siete simples pasos para todo aquel que quisiera ser escritor. Algunos de esos puntos eran «permanecer siempre enamorado», «esforzarse en escribir»… El último paso anulaba los seis anteriores, decía «lee sin tregua». Poco más puedo añadir. Es catastrófico saber cuántas personas se autodenominan (con el exceso de vanidad que eso implica) «escritores» y admiten con toda la naturalidad del mundo que no les gusta leer. Se necesitan lectores, impostores hay en exceso.

¿Crees que se valora menos a un poeta que a un escritor de narrativa?

Volvemos a lo de antes, la poesía no está en los escaparates. Creo que la mayoría de contrarios a la poesía sienten pereza por ella porque nunca se han atrevido a leer un poema. Puede resultar más atractivo leer una novela porque te encierra en su trama, hace que empatices con sus personajes y te mantiene en vilo hasta el final. La poesía puede hacer lo mismo convirtiendo al lector en el protagonista del poema. Entiendo que pueda asustar que alguien sepa expresar todo lo que el lector pretende ignorar pero siente de igual manera.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Retomar la actividad cultural tras el parón por la Covid-19 está siendo complicado. Tenía varias presentaciones de mi poemario durante esta primera mitad de año y todo ha sido cancelado o pospuesto. Quiero más carretera para este libro, hacer todo lo que ha quedado pendiente y disfrutar a cada momento. Y nunca dejar de escribir. Ni de leer.

«Quiero más carretera para este libro, hacer todo lo que ha quedado pendiente y disfrutar a cada momento. Y nunca dejar de escribir. Ni de leer». Fuente: Omar Fonollosa.

Por Jorge Traín Sáez

Imagen destacada: Omar Fonollosa

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