«Las entrañas de la tierra», de David W. Sánchez Fabra: ¿un Arkham en Teruel?

«Las entrañas de la tierra», de David W. Sánchez Fabra: ¿un Arkham en Teruel?

Luis Constante Luna

En Las entrañas de la tierra (Editorial Círculo Rojo, 2020), David W. Sánchez Fabra (Teruel, 1989) ofrece una curiosa y eficaz mezcla de elementos que ubica la novela entre la investigación detectivesca, el relato de terror lovecraftiano y la ficción histórica. Pese a formar parte de la saga Cuatro elementos, la historia desarrollada en sus 158 páginas funciona perfectamente de manera independiente y no requiere de ninguna lectura previa para su disfrute.

Las entrañas de la tierra se publicó en julio de 2020 y es la quinta novela del autor.

Con sencillez y ritmo firme, el autor nos invita a seguir el particular periplo de Bernardo Rojas, un escritor a quien el fallecimiento de su padre y un amargo bloqueo creativo empujan a abandonar la ciudad para trasladarse a la casa familiar, situada en un pequeño pueblo de Teruel. A causa de un desconcertante hallazgo en el sótano, Bernardo pronto se ve atrapado en una absorbente investigación de la larga historia de la localidad en la que ritos íberos, asedios y desventurados mineros se mezclan con sombras y leyendas de difícil explicación.

Las entrañas de la tierra desarrolla un relato que combina con naturalidad y eficacia intriga, historia, terror y también ciertas dosis de humor. Con gran habilidad, el autor sitúa detalles y semillas de incertidumbre que añaden inestabilidad y disonancia en lo que, de otro modo, bien podrían parecer las confesiones de un escritor en crisis. Poco a poco, entre la cotidianeidad de un pueblecito envejecido cuya historia jalonan glorias medievales y tragedias mineras, el misterio va tomando posesión del relato de mano de la cada vez mayor obsesión de su protagonista, en un ambiente de angustia creciente para cuya construcción colaboran las ilustraciones de Miguel Iguaz Cava (Palma de Mallorca, 1988) que acompañan la historia.

Cabe destacar cómo el autor se nutre de la historia aragonesa, en particular la de su Teruel natal, de la que toma elementos característicos y fácilmente reconocibles que harán la novela particularmente cercana y atractiva para el lector local.

Invitamos desde aquí a los lectores a adentrarse en esta intrigante historia en la que lo autóctono se mezcla con lo sorprendente en una propuesta original y absorbente.

David W. Sánchez Fabra se autodefine como «médico, hombre de ciencia y escritor cuando tiene un rato…»

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