Los 5 videojuegos «indie» más influyentes de la última década

La influencia de los videojuegos en el sector audiovisual ha alcanzado unas cotas altísimas. La evolución de la tecnología y la interactividad son dos de las razones por las que esta industria ha conseguido ser más rentable que la del cine y la música. Las grandes empresas disponen de presupuestos similares a los de productoras cinematográficas para crear experiencias jugables increíbles, pero, al igual que sucede con el sector del cine, existen también pequeñas desarrolladoras que buscan experimentar y crear videojuegos en apariencia más simples, pero con una calidad igual y en ocasiones superior a los videojuegos de las grandes empresas. Hablamos de los juegos indie.

La importancia de los indie en la industria del videojuego es enorme, ya que muchas veces han sido las pequeñas desarrolladoras las que han hecho avanzar el medio. Aunque es cierto que los videojuegos independientes no mueven tanto dinero como los llamados triple A (videojuegos desarrollados por una gran empresa y que cuentan con una gran financiación), aportan nuevas formas de entender el medio y sirven como currículum a programadores que quieran llegar a trabajar en una gran desarrolladora.

Hay algunos videojuegos indie considerados de culto debido a todo lo que aportan al sector, ya sea por su creatividad, historia o interacción con el jugador. Os traemos una lista de 5 de los juegos indie más influyentes de la última década:

Comenzamos con Braid (2008), un juego de plataformas con un estilo que nos recuerda al clásico Super Mario Bros, aunque con unas mecánicas diferentes y algo más complejas. En Braid podemos saltar sobre nuestros enemigos y superar los diferentes obstáculos que aparecen, pero no existe la muerte como tal. El desplazamiento en el tiempo nos permite rebobinar todas nuestras acciones para intentar de nuevo un salto que nos precipitó al vacío. Braid reconvierte los videojuegos de plataformas en rompecabezas en los que es necesario pensar y medir nuestros pasos para avanzar y en los que cada nivel adquiere una dificultad mayor, por lo que completarlo al 100 % se convierte en todo un reto.

Cuphead (2017), que cautivó a miles de jugadores con su estética inspirada en la animación de los años 30, nos ofrece una jugabilidad Shoot’ em up con una dificultad endiablada. El reclamo principal es su diseño tan peculiar: todas las animaciones están dibujadas y coloreadas a mano, a la vieja usanza. Este título comenzó a ser desarrollado en 2010 por dos hermanos que tuvieron que rehipotecar sus casas para sacar el proyecto adelante, en su lanzamiento fue un éxito en ventas y la desarrolladora que fundaron para este videojuego ganó el premio a mejor dirección artística ese mismo año.

España también ha aportado su granito de arena al mundo de los indie, Gris (2018) es un título que utiliza todos los elementos interactivos del videojuego para contarnos una historia. En esta obra, el protagonista pierde la voz y cae en un mundo en blanco y negro, por lo que nuestro objetivo será recuperar las distintas tonalidades que dan vida a su mundo. Un juego que habla sobre la depresión y la búsqueda de ti mismo, al tiempo que maximiza el lenguaje del videojuego y demuestra que también pueden ser un tipo de arte.

También el mundo de los smartphones tiene algunos videojuegos indie muy destacables. Uno de los más importantes es Florence (2018), un título corto pero muy interesante en el que controlamos a Florence, una joven a la que tendremos que ayudar con sus tareas por medio de los controles táctiles de nuestro teléfono. La aparición de Krish, un chico que se convierte en la pareja de Florence, hará cambiar el juego y sus mecánicas táctiles. Florence, que habla de las relaciones amorosas y de cómo aprovechamos nuestra vida, ha conquistado la escena del mercado móvil y ha sido galardonado con el premio a Mejor Juego de Móvil 2018.

Hemos reservado para el final el que para muchos es el mejor juego independiente de la historia, Undertale (2015). Este título cambió el concepto de videojuego al que estábamos acostumbrados. El proyecto fue creado por una sola persona, Toby Fox, quien diseñó, programó, creó el guion y compuso la banda sonora. Se trata de un RPG por turnos al más puro estilo Pokémon, aunque con una premisa peculiar, ya que podemos terminar el juego sin matar a nadie, simplemente haciéndonos amigos de todos los personajes que nos vayamos encontrando. Además de una aventura con situaciones disparatadas y carismáticos personajes que nos incitan a completar el juego de forma pacífica, Undertale es también innovador porque rompe la cuarta pared continuamente. Todo esto, junto a una banda sonora increíble, hace de este videojuego uno de los más influyentes de los últimos años y lo convierte en una obra de culto para los amantes de este arte interactivo.

Por Jorge Traín Sáez

Imagen destacada: HobbyConsolas

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