¿Qué va a pasar en los Óscar 2016?

¿Qué va a pasar en los Óscar 2016?

Te cuento lo que creo que va a pasar en la 88.ª edición de los Óscar, pero no te hagas ilusiones: siempre suelo fallar algo. Es lo malo de no tener un DeLorean.


Este año me gusta. Hemos visto buenas películas y hay suficientes motivos para estar ilusionados por estos Óscars 2016. Dos ingredientes: calidad y expectación, fundamentales para seguir con alto interés lo que suceda en Los Ángeles durante la madrugada del domingo al lunes. Este año, al igual que el anterior, creo que los premios estarán muy repartidos, principalmente entre El Renacido (The Revenant) y Mad Max: Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road). Según mis cálculos, ambas acabarán la noche con 4 estatuillas, las mismas que consiguieron en 2015 Birdman y El Gran Hotel Budapest.

La furia del renacido vuelve locas las quinielas

Mi pronóstico, mal que me pese, es que El Renacido al igual que Birdman se alzará con los dos premios gordos al final de la noche: mejor película y mejor dirección. Digo «mal que me pese» porque este resultado me deja igual de frío que los paisajes gélidos de la cinta de Iñárritu. La verdad sea dicha: no me entusiasma demasiado este viaje por la América salvaje en el que vemos a DiCaprio sufrir lo insufrible y respirar con dificultad, escena tras escena, en una lucha por sobrevivir que, seamos honestos, huele de lejos a carrera por el Óscar. Y sí, todo apunta a que por fin se hará con él. Pero si me preguntasen a mí, yo se lo daría a Michael Fassbender por su papel como Steve Jobs: su mímesis con la forma de ser y pensar del creador de Apple me parece más merecedora de la estatuilla que la transformación física de Leo.

Leonardo
Leonardo DiCaprio en El Renacido (The Revenant), película por la que podría ganar su primer Óscar.

No obstante, DiCaprio es un pilar fundamental en El Renacido, pero no es el único: también lo es su potente estética visual, de la que «Chivo» (Emmanuel Lubezki) es máximo responsable. Y por ello seguramente recibirá este domingo el premio a la mejor fotografía. De lograrlo, sería su tercer Óscar consecutivo. Increíble, pero cierto.

Al éxito de Lubezki podría sumarse el de otro mexicano: Alejandro González Iñárritu. Ya he adelantado antes que El Renacido tiene todas las papeletas de hacerse también con el Óscar a mejor dirección. Y es que, pese a que Iñárritu al igual que Lubezki ya ganase el premio el año pasado por Birdman, el director recientemente obtuvo el DGA del Sindicato de Directores, todo un logro que le posiciona en cabeza en todas las quinielas. A mí, personalmente, me haría más ilusión que el vencedor de la noche fuese  George Miller por su frenética, apabullante, e incansable Mad Max: Furia en la carretera, de la que toca hablar a continuación.

¿Técnica o arte?

Poca gente se hace esta pregunta, pero a mí me parece capital. Los llamados Óscars técnicos, tantas veces menospreciados y puestos en un segundo lugar —como ese gran secundario que siempre salva al protagonista de sus apuros—, son en realidad más artísticos de lo que parecen. ¿Qué sería de Mad Max sin esos vestuarios, ese maquillaje tan original o sus efectos de sonido? Todo el trabajo que se hace en esos departamentos contribuye a la estética final de la película, que en este caso, además, ya de base es muy potente y arriesgada. ¿Sería igual la película sin el Tatra T815 «The War Rig» de Furiosa? ¿Sin el tío de la guitarra o el maquillaje de Immortan Joe? Yo creo que no, y por eso vaticino que la cinta conseguirá los Óscars de maquillaje y diseño de producción. Su máximo rival en ambas categorías, cómo no, es El Renacido, pero creo que aquí se equilibrará la balanza hacia la película de George Miller.

El Óscar de vestuario, sin embargo, se les escapará de las manos tanto a Mad Max como a El Renacido e irá a parar a las de Sandy Powell, que este año se ha pluriempleado y está nominada por partida doble, por su trabajo en Carol y Cenicienta (Cinderella). La misma situación, con misma protagonista, se dio en 1998 cuando ganó su primer Óscar por Shakespeare in Love estando nominada también por Velvet Goldmine. En esta ocasión, todo apunta a que subirá a recogerlo por los vestidos y trajes que creó para Cenicienta. Una decisión que considero un tanto conservadora… ¿Cuándo nos libraremos de películas con vestidos y trajes de época en esta categoría? ¿Por qué no apostar por diseños más originales, como los de Mad Max, que han sido creados desde cero y no «copiados» de diseños tradicionales? El vestuario de Cenicienta es bonito, pero no me sorprende. No lo suficiente como para ser el mejor del año.

Otras dos categorías que a menudo son catalogadas como técnicas, y que además mucha gente confunde —sin saber realmente qué narices se está valorando en cada una—, son las de mejor mezcla y mejor edición de sonido. Para que quede claro: la mezcla de sonido no es realmente lo que escuchas, sino cómo lo escuchas y a qué nivel. La respiración de DiCaprio, por ejemplo, en El Renacido, suena por encima de otros sonidos y esa es una decisión de la mezcla sonora. La edición de sonido, sin embargo, son los efectos de sonido: el motor de los vehículos de Mad Max, los sables láser en Star Wars, el disparo de las armas al presionar el gatillo, etcétera. Normalmente, si una película gana uno de estos dos premios de sonido, el otro suele ir detrás. Por ello, a diferencia del año pasado, cuando El francotirador (American Sniper) y Whiplash se repartieron el pastel, este 2016 confío plenamente en que Mad Max: Furia en la carretera se llevará ambos premios. Y esa corazonada es suficiente estímulo como para cromar los dos Óscar y esperar que sigan su camino brillante hacia el Valhalla.

Que la música te acompañe

No, este título no significa que mi pronóstico para la mejor banda sonora es que Star Wars: El despertar de la fuerza (Star Wars: The Force Awakens) se vaya a alzar con la estatuilla, pero me sirve para decir con sutileza que sí se llevará el de mejores efectos especiales, un galardón que el universo Star Wars no recibe desde que lo hiciese la última entrega de la trilogía original, allá por 1984.

Su fuerza es intensa en los efectos especiales, pero no lo es tanto en la banda sonora, donde John Williams cumple, pero no sobresale tanto como nos tiene acostumbrados. Salvo temas como Ray’s Theme o I Can Fly Anything, el resto de esta nueva banda sonora o bien se parece mucho a las viejas, o bien no destaca ni lo más mínimo. Sí que sobresale, por otro lado, el leitmotiv musical de Ennio Morricone en Los odiosos ocho (The Hateful Eight), una melodía pegadiza que transmite perfectamente el tono y la estética de la cinta, y que, por sí misma, a mi juicio ya es merecedora del Óscar. Y así será: salvo sorpresa mayúscula, el domingo por la noche veremos a una leyenda como Morricone recoger su primer Óscar (sin contar el honorífico que recibió en 2007). De hecho, la única cinta que podría hacerle sombra a Los odiosos ocho en esta categoría no está siquiera nominada… Me refiero, por supuesto, a la banda sonora de Mad Max: Furia en la carretera. Un minuto de silencio por ella.

Precisamente un minuto o menos me es necesario para decidir mi favorita para la mejor canción original. Lo siento, pero solo un trozo de Til it Happens To You (The Hunting Ground) de Lady Gaga ya me basta para apostar todo a que va a ganar. Y mira que yo he criticado desde sus comienzos a Lady Gaga, pero hoy me tengo que comer mis palabras y aplaudir hasta con las orejas si hace falta. A mi juicio, ninguna de las otras nominadas se acerca a la calidad de esta canción. Y no me habléis de Writing’s On The Wall’(Spectre), que me cabreo. Sigamos.

¿Ganará Sylvester Stallone el Óscar por su actuación en Creed?

La respuesta es sí. Y este es uno de esos momentos a los que me refería cuando hablaba al principio de que esta gala es ilusionante. Joder, ver recoger a Stallone un Óscar por un personaje que él mismo creó hace treinta años, y por el que al principio nadie daba un duro, es jodidamente épico. Ya lo he dicho muchas veces, pero lo repito: Rocky es el alter ego de Stallone expresado en la pantalla. Él mismo lo dejó claro cuando ganó el globo de oro a mejor actor de reparto hace poco más de un mes: «Quiero dar las gracias a mi mejor amigo imaginario Rocky Balboa por ser el mejor amigo que he tenido nunca». Gracias a ti, Stallone, ojalá recojas el domingo este premio. Hollywood te lo debe.

Pero basta de hablar de actores por hoy: pasemos a las dos categorías femeninas. El premio a mejor actriz principal me generaba muchas dudas, ya que todo el mundo dice que Cate Blanchett está genial en Carol (yo no puedo opinar porque no he visto la película), pero al final todo apunta a que será Brie Larson la que se llevará el gato al agua por La Habitación (Room). Puede que no la conozcas, pero esta joven actriz se ha hecho con el Globo de Oro, el premio del sindicato de actores (SAG) y el Bafta por su trabajo en esta película, así que, vamos, que solo falta que vayan bordando su nombre en la estatuilla.

FURY ROAD
Charlize Theron es una de las grandes olvidadas de estos premios Óscar. Debería haber sido nominada por su personaje Imperator Furiosa, de Mad Max: Furia en la carretera.

Algo parecido ocurre en la categoría de mejor actriz secundaria. Me gustaría que ganase Jennifer Jason Leigh por su papel como la fugitiva Daisy Domergue en Los odiosos ocho (The Hateful Eight), pero aquí la favorita es Alicia Vikander: consiguió el BFCA y el SAG y parece complicado que se vaya a ir de vacío por su papel en La chica Danesa (The Danish Girl). Kate Winslet (Steve Jobs) tiene menos posibilidades, pero ahí está, y no me neguéis que no estaría guay que ella y DiCaprio ganaran un Óscar en la misma noche.

¿Y qué pasa con los guiones?

Llegamos a mis categorías favoritas. Y aquí la primera observación que hay que hacer es que quizá esté equivocado con El Renacido (The Revenant). ¿Por qué? Bueno, es una cuestión matemática: la cinta de Iñárritu no está nominada a mejor guion adaptado y en los últimos cuarenta años Titanic es la única cinta que ha logrado ganar el Óscar a la mejor película sin tener su guion nominado. Esa estadística abre la puerta a Spotlight y La gran apuesta (The Big Short), las grandes favoritas para guion original y adaptado, respectivamente.

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La última película de Pixar muestra el mundo a través de los ojos de las emociones.

El Sindicato de Actores otorgó a Spotlight con el SAG al mejor elenco de actores y este premio suele ser determinante a la hora de determinar qué película se lleva el Óscar a mejor película. Sin embargo, yo descarto de esa carrera a la cinta Thomas McCarthy, precisamente porque ninguno de sus actores y actrices, salvo sorpresa mayúscula, se llevarán el Óscar el domingo. Con lo cuál, ese indicativo me dice que, pese a que sí se llevará el premio a mejor guion original, perderá el de mejor película. Y hablando de la categoría de guion original, ¿soy el único que quiere que Del Revés (Inside Out) de aquí la sorpresa? Creo que su guion tiene el potencial suficiente para ganar. Además, por su condición de película de animación, sentaría un precedente histórico.

En la categoría de guion adaptado, como ya he adelantado, todas las papeletas van para La gran apuesta, que se postula como la clara favorita ante la inexplicable ausencia entre los nominados de Aaron Sorkin (Steve Jobs). La gran apuesta parece que también se llevará el galardón a mejor montaje, aunque esta categoría va a estar muy reñida, al igual que el año pasado, cuando Boyhood era la favorita y finalmente Whiplash acabó ganando. En esta ocasión puede ocurrir algo parecido con Mad Max: Furia en la carretera, que podría llevarse la estatuilla. Sin embargo, pese a que la edición de Mad Max es fundamental para atropellarte literalmente y no dejarte respirar durante dos horas, algo me dice que La gran apuesta se llevará aquí el gato al agua.

Una película, La gran apuesta, que ganó hace poco el premio a mejor película por parte del Sindicato de Productores (PGA), un galardón que, según he leído en varias fuentes distintas, podría aumentar sus posibilidades en la carrera por el Óscar a la mejor película. Sin embargo, hay que recordar que no fue La gran apuesta, sino Marte (The Martian), la que ganó el Globo de Oro a mejor película de comedia. ¿Y quién da un duro el domingo por Marte? Nadie. Con lo cuál, creo que es un poco surrealista darle posibilidades reales a La gran apuesta en la categoría de mejor película. Al final, mal que a algunos les pese, todo estará entre El Renacido y Mad Max. Y ya sabéis quién creo que ganará, aunque mi corazón esté con la furia en la carretera.

 Lista completa con todas mis predicciones.

 

Por Juan López

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