Sara Acero: «La Zarola va más allá de cocinar, es una experiencia»

Sara Acero: «La Zarola va más allá de cocinar, es una experiencia»

Tras varios años de formación, un largo periodo de reflexión y trabajo mucho trabajo, Sara Acero acaba de cumplir su sueño. Ese sueño tiene un nombre: La Zarola. Se trata de un espacio que aúna diseño, comodidad y gastronomía.


El término zarola proviene de un fruto, en concreto el que se puede observar en la fotografía dentro de la copa. Como la propia Sara explica se decantó por esta denominación «porque es una palabra totalmente aragonesa, que se usa en exclusiva en Bagüés y que tiene relación con la gastronomía».
Zarola es el nombre de un fruto, en concreto el que se puede observar en la fotografía dentro de la copa. Como la propia Sara explica, se decantó por esta denominación «porque es una palabra totalmente aragonesa, que se usa exclusivamente en Bagüés —de donde proviene su familia— y que tiene relación con la gastronomía».

—Al fin has conseguido hacer realidad tu sueño, pero, ¿cómo nace la Zarola?

La Zarola es el resultado de dos pasiones: la gastronomía y la organización de eventos. La idea nace de mis viajes a Madrid y Barcelona. En estas grandes ciudades estos espacios se llevan mucho, yo los vi y me encantaron y pensé que Zaragoza necesitaba algo así. Era una gran oportunidad porque no existía nada parecido en nuestra ciudad.

Entonces según dices, La Zarola no tiene rival

En Zaragoza competencia con algo exactamente igual que La Zarola no existe. Sí que existen cursos de cocina, catas… En ese aspecto no estamos inventando nada nuevo, pero un espacio en el que se puedan hacer cursos de cocina tan participativos y conseguir que la gente se sienta como en casa no existe.

Has comentado que ofrecéis cursos de cocina, catas… ¿qué más actividades se llevan a cabo?

Principalmente cursos de cocina muy variados en los que la gente participa y degusta lo que ellos mismos han cocinado. Además, realizamos eventos y celebraciones privadas (cumpleaños, despedidas, jubilaciones…). También organizamos dinámicas de grupo con empresas y hacemos presentaciones de productos. En definitiva, todo tipo de evento relacionado con la gastronomía.

Y dentro de los cursos de cocina, ¿por qué tipo de comida apostáis?

Intentamos hacer cursos de todo tipo. Mucha gente nos pide clases de cocina de cuchara, algo que parecía que se había perdido entre la gente más joven. También hicimos un curso de comida con sifón, muy propio del concepto de alta cocina actual y se llenó. Otras clases que demanda mucha gente son las de comida internacional, sobre todo japonesa. ¡Ah! y a la gente le encanta el mundo de los arroces.

Desde luego la cocina está de moda, solo hay que ver la televisión… ¿ayuda?

Cuando hay cursos de cocina la gente que lo ve desde el escaparate dice «¡Es como MasterChef!». La verdad que la televisión nos está ayudando mucho. Se ha notado muchísimo sobre todo en los niños. Es curioso, muchos padres vienen pidiendo información porque sus hijos les dicen que quieren ser cocineros. De hecho, creamos un campus este verano para niños de 6 a 12 años en el que los niños estaban alucinados.

Aparentemente la cocina como algo exclusivo de las mujeres ya es historia, ¿esto es así?, ¿cuál es vuestro público objetivo?

Totalmente. La verdad es que no tenemos un público objetivo, vienen niños, hombres, jóvenes que se van a independizar, mujeres de entre 40 y 60 años que nunca han aprendido a cocinar y ahora quieren hacerlo… A mí me llamó la atención que vienen muchísimos chicos de todas las edades.

Parece que la acogida está siendo buena, ¿es así?

Estamos muy contentos porque tanto a empresas como a particulares les encanta La Zarola. La verdad que nos ha sorprendido muchísimo el verano porque lo teníamos con un periodo de preparación para septiembre, pero no ha sido así, hemos tenido que trabajar muchísimo.

¿Cuál crees que ha sido la clave?

Hemos creado un local en el que la gente se siente como en casa. Un concepto que va más allá de cocinar, es una experiencia. Además, es una experiencia positiva que le sirve a la gente para desconectar y pasarlo bien. La Zarola es un espacio muy versátil que se adapta a las necesidades del cliente.

Estamos hablando del «éxito» actual, pero detrás hay un largo camino, ¿cómo ha sido esta andadura?

Muy larga. Vi la idea, se la comenté a mi padre y él me dijo que adelante. Tuvimos momentos de muchas dudas, porque hablábamos con la gente y nos decían que en Zaragoza estas cosas no funcionan, que la ciudad no estaba preparada para cosas tan nuevas. Pero… si no lo hacíamos, siempre íbamos a tener la duda de lo que podría haber sido. ¡Entonces nos lanzamos! Fue un camino muy largo, más de un año, pero al final nos pudo la ilusión y aquí estamos.

¿En qué punto os encontráis ahora?

Ahora, nuestro principal objetivo es dar a conocer La Zarola, que nos conozcan en todo Zaragoza.

¿Qué planes de futuro tenéis?

Ideas tenemos muchas. Nos encantaría sacar nuestro propio producto de comida; producto gourmet de La Zarola (aceites, mermeladas, conservas…) e intentar comercializarlo. Es una idea que creemos que tiene bastante futuro y teniendo un lugar físico con cursos de cocina es más sencillo. También nos gustaría crear nuestro propio pack de recetas. Pero, como he dicho por ahora vamos a seguir trabajando duro.

 

Por María Muruzábal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *