Secretos y curiosidades en las obras de arte (parte II)

Secretos y curiosidades en las obras de arte (parte II)

Reanudamos nuestra colección de artículos relacionados con los secretos en el arte para traeros en esta segunda parte nuevas curiosidades descubiertas en grandes pinturas y obras artísticas.

Comenzamos con la obra mas famosa de la historia, la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. La Gioconda ha estado rodeada de un halo de misterio desde sus orígenes; algunos artistas hicieron versiones del retrato, aunque existe una copia del cuadro que, según algunos expertos, podría ser una versión anterior de este, creada por el propio da Vinci. Se trata de la Mona Lisa de Isleworth, un cuadro que apareció en Inglaterra en 1778 y queperteneció a un coleccionista británico. Esta obra tiene unas dimensiones ligeramente inferiores a la Gioconda original y está pintada sobre tela. Ha sido fruto de muchos conflictos con respecto a su origen y actualmente existe un debate sobre su autenticidad debido a los muchos millones que hay en juego si se considera que la obra es una primera versión del cuadro expuesto en el Louvre.

La Mona Lisa de da Vinci y a su derecha la Mona Lisa de Isleworth. Fuente: genial.guru.

Seguimos con un descubrimiento relativamente reciente de otra pintura de Leonardo da Vinci titulada La dama del armiño. Hace unos años se sometió a un método que permite escanear el cuadro y separar cada capa de pintura como si se estuviera pelando una cebolla. Gracias a esta técnica se descubrió que Da Vinci cambió la posición del brazo de la joven y la forma del armiño, que en un principio era más delgado y gris. Esta revelación nos enseñó que Leonardo da Vinci, a pesar de ser un auténtico genio, también necesitaba varios intentos para dar con el resultado final.

Podemos observar las distintas capas de la obra de Leonardo da Vinci. Fuente: totenart.

En este retrato de un Hombre con una pluma en el sombrero, Rembrandt no empleó varios intentos en pintar el cuadro, como en el caso anterior, sino que utilizó un lienzo que tenía a medias para una nueva creación. Un análisis con rayos X descubrió que detrás de la pintura se esconde la figura sin acabar de una joven con un vestido gris. La similitud de las gamas cromáticas en ambos retratos ha hecho que la obra de la mujer pasara inadvertida durante mucho tiempo, y ni siquiera los tratamientos de restauración del cuadro habían permitido conocer este secreto.

Gracias al análisis con rayos X se descubrió un retrato realizado anteriormente en el mismo lienzo. Fuente: toneart.

Nos adentramos ahora en las pinturas negras de Goya, realizadas con óleo en las paredes de su residencia La Quinta del Sordo. Las obras fueron transladadas a lienzos por un restaurador con no mucha eficacia, pues se perdieron bastantes detalles de las pinturas en el proceso. El caso de Perro semihundido es uno de los más destacables: gracias a unas fotografías hechas antes del translado de las obras se sabe que el perro mira a unos pájaros que están revoloteando sobre su cabeza, un detalle que no está en el lienzo expuesto en el Prado. Aun así, la obra consigue reflejar el dramatismo y la soledad de la escena, característica fundamental de estas pinturas negras, que son consideradas precursoras de la corriente del expresionismo pictórico.

Lienzo de Perro semihundido expuesto en el Museo del Prado. Fuente: Wikimedia.
Fotografía de la pintura original donde se observan dos pájaros en mitad del cuadro. Fuente: Wikimedia.

Para finalizar, cerramos este artículo con el cuadro referencia del expresionismo, El grito de Edvard Munch, que se ha convertido en un icono de nuestro tiempo y del arte moderno. Lo curioso de este cuadro es que Munch realizó cuatro versiones y una litografía para poder hacer copias de la obra, quizá porque ya visualizaba que su cuadro iba a convertirse en un objeto codiciado. Sea como fuere, para alcanzar esa obra maestra necesitó todavía más intentos. Un año antes de pintar El grito había experimentado con un cuadro titulado Desesperación en el que podemos ver las similitudes entre ambas obras. Munch, gracias a su talento, creó una obra maestra del arte, pero sobre todo gracias a su trabajo y esfuerzo llegó a conseguir el cuadro perfecto.

El grito de Munch (arriba a la izquierda) y sus otras 3 versiones. Fuente: 3minutosdearte.
Desesperación de Munch, realizado 1 año antes de pintar El grito. Fuente: researchgate.

Por Jorge Traín Sáez

Imagen destacada: Elconfidencialdigital

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