«Wayward Pines», la serie

«Wayward Pines», la serie

Basada en la novela de Blake Crouch, Wayward Pines. El paraíso, la serie nos sitúa en un misterioso pueblo homónimo. El agente Ethan Burke (Matt Dillon), agente del Servicio Secreto, recibe la misión de buscar a una compañera desaparecida(Kate Hewson (Carla Gugino))— con la que mantiene —el dato es del todo intrascendente— una relación sentimental, a pesar de estar casado. En la búsqueda sufre un accidente de tráfico y se despierta en el hospital del agradable y angustioso pueblo de Wayward Pines. Con el tiempo se dará cuenta, el perspicaz agente, de que todos los habitantes del lugar han llegado allí de la misma manera.


 La serie está creada por M. Night Shyamalan y Chad Hodge y emitida originalmente por la cadena estadounidense FOX.
La serie creada por M. Night Shyamalan y Chad Hodge y fue emitida por la cadena estadounidense FOX.

El pueblo del idilio se convierte en un lugar distópico muy rápidamente: vigilancia con micrófonos y cámaras en todas las casas, población adocenada y educada para no cuestionar el orden perfecto existente, para no hablar del pasado y para acatar, ejecuciones sumarias cuando uno de los habitantes no respeta las normas y, ante todo, la imposibilidad de salir del mismo, ya que una muralla electrificada lo rodea.

Recuerda este aspecto a otras producciones de poblaciones en las que, en teoría la gente es libre, pero de cuyos límites no se puede salir. Podríamos hablar incluso del «cronotopo del encierro». Así ocurría en la primera temporada de Under de Dome, en muchos momentos de The Walking Dead, pues sus héroes buscan en todo momento un lugar defendible para asentarse, Lost, Jericho o la serie que nos ocupa. Este cronotopo, este tiempo-lugar particular que condicionaría el desarrollo de la trama, presenta como temática esencial la supervivencia, en consecuencia, hay un enemigo. El lugar donde transcurre la historia debe ser pequeño y, a poder ser, apartado de las grandes ciudades o centros de poder y gestión. El caos organizativo siempre está presente y posibilita la lucha por el poder, en donde aflora lo peor de la raza humana y aparecen, por tanto, visiones maniqueas.

Demasiado pronto se descubre la realidad del pueblo en cuestión que no voy a desvelar aquí. Lo podríamos resumir diciendo que la muralla que cerca el pueblo, en realidad, no es para que los habitantes del pueblo no salgan sino para que nada ni nadie pueda entrar desde fuera. El apocalipsis está ahí fuera, pero nadie, o casi nadie, lo sabe. Encierro, apocalipsis, supervivencia, deseo de libertad, de saber, de sobrevivir…

Hay una ley no escrita a la hora de redactar textos de ficción y que consiste en que el relato no puede acabar siendo un sueño. En ocasiones —ocurre muy a menudo en relatos realizados por adolescentes—, los relatos son tan inverosímiles que el embrollado escritor, de repente, hace que su personaje despierte y que todo el relato desarrollado hasta el momento acabe siendo un sueño porque es la única manera de que resulte creíble. Aunque no es exactamente lo que ocurre al final de la primera temporada, parece que los creadores de la serie no han oído hablar de esta máxima.

puntuacion wayward pines

 

 

 

 

 

Por Pablo Lorente

 

 

 

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